Psicoterapia para niños y niñas
A veces los peques no pueden explicar con palabras lo que les pasa, pero sí lo muestran en su conducta, en su juego o en su cuerpo. La psicoterapia infantil les da un espacio para expresarlo a su manera.
Una terapia que se hace con la familia
La psicoterapia infantil es, sobre todo, un trabajo con la familia: vosotros detectáis, acompañáis y sostenéis el cambio. Por eso la primera consulta suele empezar escuchando a las personas adultas, para entender la situación desde donde más se ve.
Para el niño o la niña, la consulta es un espacio seguro donde expresarse jugando, dibujando o narrando —a su manera— lo que le inquieta, sin miedo a decepcionar ni a ser juzgado.
Motivos de consulta habituales
Hay muchas puertas de entrada; estos son algunos de los que nos llegan con frecuencia:
Lo que se ve en casa y en la escuela
En la conducta
- Cambios de sueño o alimentación
- Rabietas intensas o miedos que no ceden
- Regresiones en hábitos ya adquiridos
- Conductas o lenguaje que desconciertan
En la vida diaria
- Dificultades en la escuela o con amistades
- Apego o separaciones difíciles
- Malestar tras cambios o pérdidas familiares
- Dolores sin causa médica clara
Adaptamos cada proceso a la edad y al momento
Nada de lo que ocurre con los más pequeños sigue un manual; por eso todo proceso se diseña con la familia dentro:
Primero, escuchamos a la familia
Empezamos dando espacio a las personas adultas: entender la historia, el momento y qué estáis observando, sin prisa y sin juicios.
El espacio terapéutico del niño o la niña
A través del juego y el lenguaje simbólico, el menor expresa lo que siente. No hace falta que cuente nada con palabras perfectas: ese no es su idioma.
Coordinación con la escuela si aporta
Cuando es útil, hablamos con el colegio o los recursos educativos para entender el contexto y trabajar en la misma dirección.
Herramientas para vosotros
Contáis con orientación y pautas para la vida cotidiana, porque el cambio se consolida en casa, día a día.
La terapia infantil se construye con calma y constancia
Esto es lo habitual a lo largo del proceso:
Así suele desarrollarse el proceso
Lo que suele ocurrir
- Una primera consulta familiar, sin compromiso
- Un plan de trabajo consensuado entre la familia y el terapeuta
- Sesiones adaptadas a la edad y al niño o la niña
- Revisión periódica de lo que funciona y de lo que no
Lo que no vas a encontrar
- Niños sentados en silencio durante una hora
- Etiquetas diagnósticas a la primera de cambio
- Promesas de resultados inmediatos
- Un proceso en el que la familia quede fuera
Vosotros sois la parte más importante del proceso
No hace falta ser perfectos: basta con estar dispuestos a mirar, escuchar y acompañar. El terapeuta orienta, pero el cambio se sostiene en casa.
La confidencialidad también se cuida con los más pequeños: establecemos desde el inicio cómo, cuándo y qué se comunica a madres, padres o tutores, siempre en beneficio del proceso.
Quién atiende a tu hijo o hija
Quien atiende a tu hijo o hija conoce el desarrollo infantil y trabaja de forma coordinada contigo: la confianza de la familia en el profesional forma parte del cambio.
Si tienes dudas sobre si es buen momento para pedir cita, puedes escribirnos y te orientamos con honestidad.
Otras formas de acompañar a las familias
Preguntas frecuentes sobre psicoterapia infantil
Si te preocupa algo de tu hijo o hija y no sabes si es momento de pedir ayuda, puedes contármelo brevemente y te oriento.
Cuéntame qué está pasando
No hace falta que lo cuentes todo aquí. Con un breve resumen me basta para orientarte y responderte. Sin compromiso, y en menos de 24 horas.
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